David González: «No sirve tener el dato si no somos capaces de transformarlo en una decisión»

La tecnología ya está presente en los huertos de cerezos, pero su verdadero potencial todavía está lejos de ser completamente explotado. Para el ingeniero agrónomo del Departamento de Riego, Clima y Tecnología de Avium, el desafío del sector pasa por avanzar desde la simple captura de información hacia su utilización efectiva en la toma de decisiones. «Finalmente tenemos un mundo de información que es muy valiosa, pero es muy importante poder transformarla en decisiones», plantea.

En los últimos años, herramientas como la telemetría de riego, sensores, estaciones meteorológicas, drones y plataformas satelitales han ido ganando espacio en el cultivo. Particularmente, las tecnologías asociadas al riego y a la teledetección ya permiten gestionar variables con mayor precisión y realizar manejos diferenciados dentro de un mismo predio.

El especialista destaca que uno de los puntos críticos es la generación de registros consistentes. Si cada temporada los datos se recopilan de una manera diferente, explica, posteriormente será difícil compararlos y obtener conclusiones. Por ello, la estandarización de la captura de información aparece como una condición necesaria para aprovechar realmente el potencial tecnológico.

Un ejemplo particularmente relevante es el riego. Contar con información diaria sobre evapotranspiración permite ajustar las estrategias de riego a las condiciones reales del cultivo. En etapas de alta demanda atmosférica, no seguir estos datos de manera permanente puede traducirse en decisiones tardías y eventualmente afectar parámetros como el calibre.

Esto demuestra que la tecnología dejó de ser un elemento accesorio para transformarse en una herramienta de gestión, que hace posible medir, registrar, analizar y finalmente decidir.