Un nuevo episodio de inestabilidad atmosférica fue anunciado por el especialista, consistente en una baja segregada o núcleo frío en altura, que podría generar lluvias, tormentas eléctricas y granizadas en distintos sectores de la zona central.
El académico llamó a los agricultores a mantenerse atentos a la evolución de las condiciones meteorológicas y a utilizar las medidas de protección disponibles en sus huertos, especialmente durante el martes 20 y el miércoles 21, cuando se concentraría la mayor cantidad de precipitaciones.
El evento comenzaría durante la noche del lunes con precipitaciones débiles, cercanas a los 7 milímetros, mientras que para el martes se proyectan entre 6 y 8 milímetros, con probabilidad de tormentas eléctricas y granizadas desde el mediodía. El miércoles sería el día más complejo, con lluvias sectorizadas que podrían acumular entre 14 y 20 milímetros durante la jornada. La inestabilidad podría prolongarse hasta el jueves, con nuevos episodios puntuales de tormentas y granizo.
Uno de los principales riesgos para la industria cerecera es la posibilidad de que estas precipitaciones se presenten de forma intensa en períodos cortos. Patricio González advirtió que en alrededor de 40 minutos podrían caer entre 15 y 20 milímetros, para luego dar paso a intervalos de despeje y nuevos chubascos.
El carácter errático de las nubes cumulonimbus asociadas a este fenómeno dificulta anticipar con precisión dónde se concentrarán las precipitaciones o las granizadas. Por ello, el especialista recomendó observar la evolución de las condiciones meteorológicas y adoptar las medidas de protección que estén al alcance de cada productor.
La preocupación se relaciona también con el estado fenológico del cerezo, ya que a medida que el fruto avanza en su desarrollo, aumenta su exposición a eventos meteorológicos que pueden comprometer su condición. En ese escenario, las lluvias elevan la preocupación por posibles partiduras, mientras que el granizo representa un riesgo adicional de daño directo a la fruta.
González llamó además a evaluar las condiciones de los huertos una vez que termine el evento, especialmente desde el viernes 23 y durante el fin de semana, para identificar posibles daños y dimensionar sus efectos sobre la producción.